La magia de los círculos de piedras

History isn’t just a distant mirror - it is a fractured one. Many pieces are missing or deliberately destroyed. We invent and fill in the blanks, courting ghosts and making do in our reparations.

Allyson Shaw, Ashes and Stones.

Cuenta la leyenda que si uno se acerca y toca una de las piedras erguidas, una fuerza magnética lo atrapa y lo transporta 200 años al pasado. Al menos, eso fue lo que aprendimos al ver la serie Outlander, basada en los libros de Diana Gabaldon, en la que tanto el personaje Claire como los espectadores nos transportamos en el tiempo para conocer la historia de Escocia en el siglo XVIII.

En un viaje que realizamos a las Islas Británicas, conocimos los famosos círculos de piedra en varios lugares.  El primero fue el círculo de Brodgar en la isla de Orkney, al norte de Escocia. Un sitio ceremonial impresionante que por supuesto nos recordó a Oulander. Yo intenté  revivir la escena donde Claire toca la piedra y se transporta de 1945 a 1743, tras un desvanecimiento que la asalta con un viento arrollador, pero no me permitieron hacerlo. Una cerca alrededor del sitio impide que nadie se acerque y menos que ingresen en el círculo. Lo único que pudimos hacer fue darle la vuelta y admirar la grandeza del sitio ceremonial. 

Círulo de Brodgar en la isla de Orkney
 

Brodgar es uno de los numerosos círculos de piedras sagradas que existen en  el planeta. Datan de más de 3000 años y nadie ha podido esclarecer quién los construyó ni con qué propósito. Al igual que  Chichen Itzá, y Uxmal en México, Sacsayhuamán en Perú, y los lugares ceremoniales en Etiopía y en Egipto, estas piedras poseen un magnetismo que se conecta con las energías cósmicas. A través de los siglos han sido considerados lugares emblemáticos, dedicados a cultos religiosos asociados con lo sobrenatural. En todos ellos encontramos que la orientación de las piedras apunta a los astros y constelaciones, y que la alineación con el sol durante el solsticio y el equinoccio produce un efecto especial.

El Círculo de Brodgar se encuentra cerca del sitio arqueológico Skara Brae. En 1850, una tormenta reveló la existencia de viviendas enterradas pertenecientes a una aldea de 3500 años antes de Cristo. El  descubrimiento de Skara Brae ha destapado muchos misterios que generan más inquietudes que certidumbres científicas acerca del periodo neolítico.

Algunos expertos opinan que el Círculo de Brodgar servía como centro de rituales y sacrificios de los druidas. Otros creen que era un observatorio astronómico. La isla contiene otros sitios ceremoniales con piedras esparcidas en varios lugares. La única certeza es que a su alrededor se celebraban danzas y rituales. Esto se refleja en la escena de apertura de Outlander, donde un grupo de jóvenes, ataviadas con velos vaporosos, danzan alrededor de las piedras a la luz de la luna, entonando una melodía encantadora.


Escena de Outlander

La transmutación de Claire a través del tiempo en Outlander ocurre en el Círculo de Craigh na Dun, situado en las altas planicies de Escocia, cerca de Inverness. En nuestro recorrido por estas tierras, descubrimos que este lugar es ficticio y que la filmación de la serie tuvo lugar en la cumbre de un cerro con piedras artificiales. Sin embargo, la historia se basa en las tradiciones del lugar, con firme arraigo en las creencias, en la magia y los poderes sobrenaturales que propician estos círculos de piedras erguidas.

 

Stonehenge

El día que llegamos a Stonehenge, localizado a dos horas de Londres, coincidió con el solsticio de verano. Lo primero que llamó la atención fue observar una romería de personas con túnicas blancas alrededor de las piedras. <<¿Quiénes son? ¿Qué hacen aquí?>> El guía nos daba información sobre la ubicación, el tamaño, la orientación de las piedras y las diferentes estructuras, pero parecía no advertir a
los personajes que realizaban un ritual, cantaban y elevaban los brazos al cielo. 

Finalmente, alguien me dijo: <<Ah, ¿esos? Son los druidas, que siempre llegan por estas fechas para realizar sus ritos ceremoniales>>. En efecto, los druidas son una secta originaria de los celtas que rinde culto a las piedras sagradas en los días en que el sol se alinea con la tierra. Los druidas creían en los poderes de la naturaleza y rendían culto a los astros y a los árboles, asociando las piedras erguidas con fenómenos sobrenaturales. Cuando los romanos conquistaron las islas británicas, muchas de estas creencias se asimilaron a las romanas y, más tarde, al cristianismo. La cosmogonía celta es la base de muchas de las tradiciones que se celebran hoy en día, como Halloween, y del imaginario sobre  hadas,  duendes, magos y hechiceras que están presentes en nuestra cultura popular.

Stonehenge es uno de los sitios más icónicos, misteriosos e inquietantes del mundo. Existen diversas teorías sobre el origen de las piedras, cómo fueron transportadas y el significado de su extraña ubicación.  Diferente a otros círculos de piedras, Stonehenge posee varias estructuras y además se colocaron piedras en forma horizontal en forma de techo. Lo más interesante es que en efecto, en los días de solsticio, el diseño del lugar permite que el sol refleje los rayos directamente en medio de las estructuras de forma sorprendente. No es de extrañar que existan tantas suposiciones sobre el carácter misterioso, místico y sobrenatural de este sitio.

Las primeras menciones de Stonehenge se remontan al siglo XII, en las que se dice que las piedras fueron traídas desde Irlanda con ayuda del mago Merlín. Otra versión de la época medieval señala que fueron gigantes los que transportaron las piedras desde África. Teorías más recientes sugieren que las rocas fueron remolcadas en sofisticados sistemas desde la costa de Gales a doscientas millas del lugar. Lo cierto es que no hay nada cierto y que tanto la ubicación, como el diseño, la función y la consistencia de las piedras erguidas continúan siendo un misterio que aún nadie ha logrado dilucidar.

Los druidas en Stonehenge

En Stonehenge tampoco me permitieron tocar las piedras y me limité a recorrer el círculo varias veces inquieta por el ritual de los druidas. Me intrigaron sobremanera las oraciones que entonaban en cánticos; los objetos que cargaban: cruces y estandartes con imágenes simbólicas, así como las túnicas y velos blancos de sus vestimentas. Al emprender el regreso, nos encontramos con uno de los grupos de druidas que se dirigían al sitio en romería. Aunque me asaltó la curiosidad de preguntarles por el significado de su ritual, la solemnidad que inspiraban me impidió hacerlo. Hasta la fecha me pregunto qué hubiera pasado si me hubieran permitido tocar algunas de esas piedras mágicas. Quizás me habría transportado en el tiempo a encontrarme con Claire y Jamie y el resto de los personajes de Outlander.

 



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