La maldición de la Xulá
Inscripciones en piedra en el sitio arqueológico de Yaxuná En la mitad de la noche escuchamos un murmullo que parecía un silbido monótono ascendiendo en intensidad como una amenaza siniestra que nos cercaba paulatinamente. Mi hija prendió una linterna y las vimos: eran miles, millones de criaturas que se arrastraban como un tapete negro. El foco de luz las siguió mientras trepaban por las paredes, los muebles y se metían dentro del equipaje. Luego, subieron a la cama donde nos encontrábamos. Las vi en las sábanas y luego las sentí invadiendo mi cuerpo hasta llegar a mi cabello. Ambas gritamos al unísono: ¡son hormigas! Esa tarde habíamos viajado desde Mérida hasta Yaxuná, una pequeña comunidad maya ubicada a veinte kilómetros de Chichén Itzá. Carlos, un colega de la Facultad de Antropología de la Universidad de Yucatán, nos había ofrecido la gran oportunidad de conocer en este sitio que aún no había sido invadido por la indus...