Bora Bora y Tahití: las islas de la pasión
Cuando llegamos a Bora Bora, Nuestro guía, Tau , nos recibió con una sonrisa de oreja a oreja y una sola palabra que parecía contener el alma de la Polinesia , chill . Todo en Bora Bora es así: amable, pausado, casi irreal. Desde la gran montaña volcánica que se alza en el corazón de la isla hasta las palmeras que la custodian y la laguna turquesa que la rodea . Dicen que Bora Bora es la isla más hermosa del planeta, y aunque debatible, estando allí tal afirmación no parece exagerada. Roberto y yo navegamos alrededor de la isla en un bote. Las aguas transparentes dejaban ver peces anaranjados y mantarrayas deslizándose en silencio bajo la superficie, mientras Tau entonaba canciones folklóricas, acompañado por el rasgado tenue de su ukelele. Bora Bora sorprende por su belleza primigenia. Más que una isla tropical como las que abundan en el Caribe, Bora Bora brinda un regalo visual desde que se avizora el monte Otemanu en el horizonte. Me recuerda pe...