It’s a girl , sentenció el doctor Kyong. Luego de examinar con el escanograma los pulmones, el hígado, el corazón y de que pudimos observar un tremendo bostezo entre las líneas difusas del escanograma, por fin se dirigió a la parte deseada y con voz apenas audible murmuró , It’s a girl . Incrédulo, Roberto le pidió evidencia de su afirmación. El doctor le señaló algo en la pantalla que indicaba la ausencia del péndulo aquel que determinaba el género de la creatura. Yo no alcancé a verlo porque las lágrimas me nublaban los ojos. It’s a girl , gritó triunfante Roberto. Es Victoria, es nuestra Victoria. Me abrazó y sus lágrimas se confundieron con las mías. Como pocas veces, mi marido expresaba su entusiasmo a voces. Yo en cambio callaba para detener el galope de pensamientos y emociones que se atropellaban en mi mente. El doctor Kyong, quien había monitoreado la búsqueda de ese embarazo tan anhelado y luego, el proceso de gestación continuaba examinando la pantalla, mientras recorr...