Australia: terra bella/terra nullius

 


Australia nos deslumbró con su belleza escénica, la majestuosidad de sus ciudades y su arquitectura moderna; con la energía vibrante, joven y multicultural de su población; y con la extraordinaria diversidad de su flora y fauna, incluidos, por supuesto, los arrecifes de la Gran Barrera de Coral. Pero lo más llamativo es saber que esta nación surgió de una colonización de convictos y del casi exterminio de su población aborigen.

Encuentro con el primo Carlos en Sídney
En Sídney nos recibió el primo Carlos Alvarado. Hacía más de veinte años que no nos veíamos. Nos sentimos como si hubiera sido ayer. No hubo muchos visitas a sitiso turísticos. Pasamos el día caminando por el muelle, la Casa de la Ópera; el Jardín Botánico Real, y las barracas del barrio The Rocks.

Lo que más me impactó de Sídney, fue la convivencia entre los edificios antiguos y los rascacielos modernos que delinenan un perfil caprichoso sobre el horizonte de la ciudad a lo largo de la Bahía.

La Casa de la ópera frente al Harbour Bridge en la Bahía de Sídney

Carlos nos llevó a caminar por el Jardín Botánico Real de Sídney. El sendero que bordea la bahía al costado de la Casa de la Ópera es plácido y sereno. Gigantes eucaliptos se alzan junto a una vegetación exhubernate por donde transitan aves de singular elegancia. Mientras recorríamos los senderos, Carlitos y yo nos insipramos para entonar "Cantando al sol como la cigarra" y otras canciones de juventud. Un Kookaburra nos acompañó con sus trino singular, y otras aves se unieron al coro arrastrando un eco de nostalgias antiguas.

Kookaburra en la señalización de tráfico

El zoologico de Moolabala nos sorprendió por la variedad de especies únicas de Australia y por el trabajo de conservación de animales en vías de extinción. Vimos canguros, koalas y marsupiales de diversos tipos; pandas rojos; una gran variedad de aves de vistoso plumaje; y reptiles impresionantes, algunos en fases evolutivas intermedias entre serpientes y lagartos. 

El zoológico fue fundado por el Crocodile Hunter, Steve Irwin, un apasionado naturalista que ganó fama por sus programas de conservación de la fauna australiana y que murió trágicamente a causa de la picadura de una mantarraya en pleno trabajo ambiental.

El Koala distintivo de Australia duerme 22 horas al día

La Gran Barrera de Coral que cubre más de 2.500 kilómetros a lo largo de la costa nororiental de Australia es fascinante. Aprendimos que los arrecifes coralinos son el resultado de la escición del continente australiano de la Antártida hace 90 millones de años. Los arrecifes se formaron sobre estructuras geológicas desprendidas que quedaron sumergidas tras el ascenso del nivel del mar.

El recorrido por la Barrera de Coral incluyó la visita al Archipiélago de Whitsunday.  Sus aguas se transforman en una paleta colorida desde el azul profundo, pasando por el verde esmeralda para culminar en un turqueza cristalino que rebota contra playas de una blancura imposible.

La Gran Barrera de Coral se extiende 2,500 km en la costa nororiental de Australia

Sin embargo, tras esa fachada de desarrollo económico, avances tecnológicos, organización social y bienestar y  armonía, algo queda faltando. Me pregunto: ¿dónde están los aborígenes? Los habitantes originarios de este continente no tienen una denominación unificadora como los maoríes de Nueva Zelandia. Aprendimos que antes de la llegada del capitán James Cook en 1788, Australia se componía de cerca de 700.000 habitantes. Eran sociedades complejas que ocupaban estas tierras desde hacía más de 60.000 años. Un siglo después solo se contablizaban 90.000 nativos. A la fecha, el porcentaje es del 3.2 de la población, con una gran mayoría de población de origen asiático.

Sídney 

Los británicos declararon el territorio terra nullius (tierra no habitada), bajo el argumento de que los aborígenes no tenían títulos de propiedad. Con esa premisa, se apoderaron del territorio, desplazaron a los pueblos originarios y los exterminaron mediante enfermedades, hambrunas y, sobre todo, a través del desprecio sistemático. En 1992 —dos siglos después— un descendiente de los nativos, Edward Koiko Mabo, presentó una demanda histórica exigiendo derechos territoriales y ciudadanos para los aborígenes, en lo que se conoció como el Caso Mabo. La Corte Suprema de Australia finalmente revocó la doctrina de terra nullius, y los pueblos indígenas obtuvieron el reconocimiento de derechos básicos. Aun así, hoy los aborígenes son casi invisibles. Se les ve ocasionalmente en eventos deportivos y artísticos, pero en general continúan marginados. 

La evolución de los pueblos depende muchos factores.  Australia se formó a partir de colonización violenta en un territorio que inicialmente funcionó como colonia penal. Luego, estos mismos convictos desarrollaron industrias de lana, caña de azucar y manufacturas varias. Hoy es un modelo de desarrollo económico.  Aunque sigue siendo parte del Commonwealth,  China se ha convertido en el mayor socio comercial, desplazando a Europa y a Estados Unidos, y ejerciendo una influencia económica creciente en la región austral. 



 

 

 

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